Desde su fundación oficial en 1917, la National Hockey League se ha consolidado como una de las estructuras deportivas más influyentes en América del Norte y una plataforma capaz de conectar realidades diversas a través de una disciplina que trasciende fronteras. Con el paso del tiempo, nuevas audiencias han encontrado en esta actividad un espacio de identidad, disciplina y crecimiento, incluso en territorios donde el hielo no forma parte de la tradición cotidiana. Bajo esa premisa, NHL.com/es presenta Conexiones fuera del hielo, una serie que explora los vínculos entre esta práctica y las historias humanas que la rodean. En esta entrega, el protagonista encarna el desarrollo de un puente cultural que ha permitido acercar el hockey a la comunidad hispana en Texas, impulsando una transformación que hoy se vive dentro y fuera de la pista.
Para Rubén Ovando, la relación entre deporte y sociedad no se limita a un espectáculo, sino a una herramienta de integración capaz de generar sentido de pertenencia. Su labor dentro del entorno de los Dallas Stars ha estado orientada a fortalecer ese vínculo con la comunidad latina, especialmente aquella de origen mexicano, mediante iniciativas que buscan abrir puertas a nuevas generaciones. “Durante mucho tiempo se pensó que el hockey solo pertenecía a mercados tradicionales, pero ese mito se ha ido rompiendo”, explica. Esa percepción, arraigada durante décadas, ha comenzado a cambiar gracias a esfuerzos que colocan a las personas en el centro de la experiencia, más allá de la superficie helada.
El impacto de esa transformación se percibe en los espacios cotidianos, lejos de los grandes escenarios. “Aunque no crecimos en un entorno con hielo, es un deporte que genera conexión, cercanía y comunidad”, comenta Ovando, destacando cómo la disciplina ha logrado insertarse en contextos donde antes parecía ajena. La imagen de niños descubriendo el hockey, practicando y visualizando un futuro dentro de esa actividad, refleja una evolución cultural que trasciende generaciones. “Hoy se ve reflejado fuera de la arena, con niños jugando e inspirándose porque entienden que también es posible para ellos”, añade, evidenciando el alcance de una iniciativa que ha comenzado a dar frutos visibles.
























